Este es un contacto con uno de los carros más vendidos en
Europa en la actualidad, se trata del Fiat 500 que con su atractivo diseño fue
el caballito de batalla con el que el grupo Fiat Chrysler entró en otros
mercados como el de los Estados Unidos. Lo pude probar durante 2 días y 860 kilómetros
partiendo desde Paris, pasando por Bélgica, Luxemburgo y el estado de Renania
en Alemania para terminar en Estrasburgo otra vez en Francia.
Antes de proseguir me gustaría compartir los preconceptos
que tenía acerca del modelo y sobretodo de la marca italiana, pues bien, Fiat
no me gusta como fabricante y sus productos a pesar de llamarme la atención ni
los miraba por el halo de poca confiabilidad que tienen. El 500 me ha cambiado
un poco mi percepción y ha hecho que me interese por otros modelos de la marca,
a groso modo me ha parecido un carro agradable y sobretodo muy práctico.
La versión que he probado es la intermedia “Lounge” con el
motor más básico de cuatro cilindros 1242cc y 8 válvulas, añade bastante equipamiento
con respecto a la base “Pop”. Las versiones que le siguen a la “Lounge” añaden
más que todo más detalles cosméticos o corresponden a ediciones especiales. La
unidad probada tiene un precio de €14.990 en Francia, el 500 parte desde
$12.690 con el motor 1.2 y en su equipo
incluye entre otros ítems 7 airbags, sistema de conectividad con pantalla
“Uconnect”, vidrios eléctricos, volante en cuero y control de estabilidad. Por
€2.300 más la versión “Lounge” añade rines de lujo de 15 pulgadas, cromo en parachoques,
manijas y espejos además de sensores de reversa; la caja manual robotizada
“Dualogic” es una opción por la que se paga extra €1.045 en todas las
versiones.
Algo que resulta curioso es que Francia es uno de los países
donde es más asequible el 500 porque en España el “Lounge” está disponible
desde €15.150 y en Italia donde se pensaría que es más barato por ser país cuna
de Fiat cuesta €15.570, el lugar de Europa donde se consigue a menor precio es
en Polonia donde una versión “Lounge” cuesta casi 50.000 zlotys que equivalen a
más o menos €11.600. Lo anterior tiene una explicación y es que para Europa no
se fabrica en su país de origen sino en un país desde el cual resulta más
costoso abastecer a Italia, tema que se profundizará más adelante.
El vehículo de esta prueba ya luce el lavado de cara que se
le hizo al 500 en el año 2016, las novedades incluyen un tablero digital que
mantiene la forma redonda y la posición del tacómetro pero ahora es digital, iluminación
LED adelante con luces diurnas que si se miran con atención tienen el mismo
diseño redondo que tienen los ceros del logo y atrás con unas unidades
minimalistas del mismo tamaño de las que usaron al principio con la diferencia
de que son delgadas y en el centro no hay iluminación sino que queda visible el
metal del resto de carrocería. También para el 2016 Fiat anuncia modificaciones
en la gestión electrónica de los motores con lo que no hay mejoras en datos de
prestaciones pero si en consumo de combustible y emisiones contaminantes.
Este vehículo en cuestión nació en el año 2007 cuando se
hizo realidad el concepto “Trepiuno” presentado en el año 2004 cuyos autores en
términos de diseño eran Roberto Giolito y Frank Stephenson, este último un
reconocidísimo diseñador estadounidense que venía con viento en la camiseta
tras el éxito del relanzamiento del Mini de la mano de BMW en el año 2001. El
fin de este concepto era el de lanzar un nuevo modelo del segmento A que
luciera retro para lo que se tomó inspiración del icónico 500 de 1957 auto de
pequeños motores traseros con propulsión trasera. Inicialmente se lanzó para Europa y se fabricaba en la
planta de Fiat en Tychy, Polonia pero como mencionaba al principio, este
pequeño auto fue el caballito de batalla para que Fiat-Chrysler potenciaran
ventas en América así que para este mercado se empezó a ensamblar en la planta
de Chrysler en Toluca, México.
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Fiat Trepiuno 2004. El concepto que se hizo antes de lanzar el 500. |
Naturalmente la oferta de modelos europeos es
distinta a la americana, como la premisa en el viejo continente es la
eficiencia en emisiones contaminantes y consumo de combustible la gran mayoría
de modelos vienen con el motor de 1.2 y un novedoso motor de 2 cilindros de 0.9
litros con turbo pero también hay versiones deportivas con el sello de Abarth
con motores 1.4 de 16 válvulas atmosféricos y con turbo; las versiones
americanas parten de un motor de 1.4 litros de 8 válvulas para Latinoamérica,
en los Estados Unidos las de base son multivalvulares también 1400cc con turbo
en opción.
Sin más preámbulo pasamos a las impresiones de la prueba.
Inicialmente pensé que la unidad que tenía en mis manos venía equipada con un
propulsor “TwinAir”, un bicilíndrico con turbo que le da un carácter vigoroso
al carro; todo porque tenía el preconcepto de que el motor base era muy lento y
desagradable. Pues bien, el motor de 1242cc que equipaba la unidad de pruebas
me ha parecido la mejor opción para dotar impulsar al 500 porque tiene un
funcionamiento mucho más suave que el “TwinAir” en términos de ruido,
vibraciones y contrario a lo que aparece en las fichas técnicas puede tener
menor consumo también según lo observado en revistas especializadas.
El motor 1.2 de 8 válvulas comparado con el 1.4 8 válvulas
ofrecido en Latinoamérica tiene un mejor equilibrio porque es tan sólo un poco
más lento pero mucho más eficiente en consumo, en cifras concretas con el 1200
he alcanzado una velocidad máxima de 164 km/h y un consumo de combustible de
hasta 5,4 litros cada 100 kilómetros recorridos mientras que en una prueba
hecha por Eduardo Smok en su show “Auto al Día” se alcanzó una máxima de 168
km/h y un consumo de 6,3 litros cada 100 kilometros como mejor registro a 100
km/h constantes con una unidad “Cult” exclusiva para Latinoamérica.
Entrando en datos concretos que ha arrojado la prueba con
este carro, durante los 860 kilometros el consumo promedio que he medido ha
sido de 6,18 l/100km andando un 1% del recorrido en ciudad y el restante en
autopista. Tal vez la cifra sea alta dadas las condiciones, aunque debo
mencionar que por lo menos un 10% del recorrido se efectuó en “autobahn” donde
circulaba a cruceros de más de 130 km/h alcanzando la velocidad máxima del
carro en una ocasión, esta cifra corresponde a dos lecturas siendo la primera
en Capellen, Luxemburgo sin haber circulado por “autobahn” que marcó 5,37
l/100km y la segunda 6,89 l/100km en Estrasburgo, Francia. De todas maneras son
cifras que más que demostrar que el carro gasta mucha gasolina para su porte,
demuestran lo optimistas que pueden ser los datos suministrados por los
fabricantes en sus fichas técnicas. La autonomía que pronostico para este carro
en carreteras europeas es de 566 kilometros, algo justa para pasear por el
continente pero suficiente teniendo en cuenta que su tanque es diminuto al
tener 35 litros de capacidad máxima (menos de 10 galones).
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Entrando a Luxemburgo por Bélgica. |
Comparado con otros 3p tiene un buen rendimiento sin ser el
mejor, el mejor viene a ser con mucha diferencia el Kia Picanto con un motor
1248cc y 16V al que le sigue el Peugeot 108 con un nuevo motor
"Puretech" de 1199cc. Es sorprendente ver como carros con motores de
un litro pueden superarle más por virtud de ellos que por mal rendimiento del
500, un VW Up según mediciones de revistas especializadas europeas recupera y
acelera más rápido que este Fiat pero también consume más, un Toyota Aygo tiene
un rendimiento parecido (un poco peor) al 500 1.2 de 69CV y consume menos
gracias a un motor más pequeño, ya por último un Picanto con motor de un litro
si tiene un rendimiento peor que todos los anteriormente mencionados.
Sorprendentemente también según mediciones de revistas especializadas europeas
el de mejor consumo resulta ser este Fiat 500 con motor 1.2 junto con el 108
Puretech y el Aygo que ya tiene un motor más pequeño.
Este motor de 1242cc que equipaba la unidad de pruebas resulta
ser ya un viejo conocido con algunas mejoras que le mantienen vigente, se trata
del motor “FIRE” (“Fully integrated robotised engine”) que Fiat lanzó en el año
1985 y que en su variante con esta cilindrada equipó en los Punto y Bravo en
Europa y en el Palio para 1997 para Latinoamérica. Comparado con los motores tipo
“K” y “D” de Renault, el de 8 válvulas de Fiat puede no ser tan rendidor pero
si es mucho más agradable porque gira y sube de rpm con mayor suavidad, sus
ruidos mecánicos son más agradables y no vibra tanto, incluso llega a superar
en los anteriores aspectos a los de 16 válvulas de estas familias de Renault
como el ubicuo K4M o el D4F.
Esta opción de motorización para el Fiat 500 me parece
suficiente para países europeos donde hay limites de velocidad, por ejemplo, en
Francia no creo que se precise de un carro más rápido porque el limite de
velocidad es de 130 km/h y 110 km/h cuando llueve; no es sino hasta que se
circula por las autobahn alemanas que el 500 1.2 se queda corto por la
dificultad que tiene para recuperar velocidad pasados 130 km/h y lo que sufre
el motor cuando circula a esas velocidades. Como dato adicional añado que este
Fiat a 3000 rpm’s va a 104 km/h de GPS (108 de velocímetro), a 100 km/h reales
el velocímetro marca 105 y la velocidad máxima que he conseguido es de 164 km/h
marcados por GPS mientras que el velocímetro marcaba 171; por lo que es seguro
decir que el margen de error de este instrumento es de alrededor de un 5%.
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Nuevo instrumental, que reemplaza el anterior monocromático. |
Este pequeño auto me ha parecido suficiente en el recorrido
que he hecho aunque tal vez un poco limitado para las autobahn, claro está que
las condiciones en las que lo he probado son benévolas pues estuve en alturas
que oscilaban entre los 0 y 400 metros sobre el nivel del mar, en temperaturas
en el rango de 7 a 16°C y enfrentándome a inclinaciones poco prolongadas con
pendientes de 4 a 8%. Lo aclaro porque son condiciones que exigen mucho menos
de una máquina comparadas a las condiciones que ofrece una ciudad como Bogotá.
En cuanto a su comportamiento dinámico, el 500 ofrece buenas
impresiones con una grande pega que es una estabilidad lineal mala producto de
su corta distancia entre ejes, esto hace que haya que estar muy pendiente de él
a altas velocidades en línea recta porque un bache, junta de dilatación o
desnivel lo descolocan considerablemente. Al principio me disgustó la dirección
con un tacto muy artificial y excesivamente blando, algo que se corrigió cuando
me di cuenta que el muy útil modo “city” hacía que esto sucediera en pro de la
maniobrabilidad en condiciones citadinas como parquear, dicho sea de paso que
las dimensiones de este carro facilitan lo más difícil de manejar en Europa que
es precisamente el de estacionar.
En carreteras con muchas curvas cerradas y con cambios de
inclinación como las que hay en Alsacia cuando se entra desde Alemania o en
pueblos como Adenau en Alemania me ha parecido una delicia dirigir este
vehículo, es muy fácil trazar curvas porque la dirección da un buen feedback y
la suspensión es lo suficientemente firme como para sostener una carrocería con
un centro de gravedad alto. Este Lounge creería que tiene la mejor
configuración de suspensión porque las versiones “Sport” y “Abarth” endurecen
más la suspensión, lo que resulta en una mejora ligera de la estabilidad pero
que como efecto secundario vuelven muy incomodo el andar de este carro.
Pasando a lo que es el interior, el 500 es un carro en todos
los sentidos incomodo. Como referencia yo mido 182 cms y soy muy delgado, me ha
costado encontrar una posición de manejo en la que no me cansara rápido porque
la butaca baja muy poco, la pedalera no sólo es poco profunda sino que casi no
hay espacio hacia la derecha del acelerador por lo que es casi imposible el
punta y taco, y el espacio para los hombros es muy limitado también en las
plazas delanteras. En un carro incomodo como un Nissan Sentra B13 normalmente
me canso de las posaderas y de los pies a las dos horas de estar manejando sin
parar, en este 500 a la hora de estar manejando estaba cansado de la espalda,
los hombros y las muñecas algo que nunca me había pasado.
Ahora bien, en las plazas traseras no creo que haya ser
humano que quepa con las piernas estiradas, para viajar allí hay que
contorsionarse y no creo que sea posible sentarse allí por más de 1 hora. Por
todo lo anterior creería que uno de los requisitos para tener un Fiat 500 es
medir menos de 175cms, una estatura mucho menor a la de la mayoría de hombres
europeos que superan los 185cms. El baúl tiene una forma muy aprovechable
porque no pierde tanto espacio con las ruedas, repuesto o unidades lumínicas
traseras, es de los más aceptables del segmento A.
A pesar de no destacarse por su comodidad, este carro tiene
un buen ambiente interior. La ergonomía está muy bien pensada por lo que todos
los controles del carro son fáciles de usar, no distraen la mirada y están a la
mano del conductor; además es un carro con un interior muy bonito, de esos
retro muy agradables que no tienen detalles que desentonen y la calidad de
materiales es muy buena, no tiene materiales ni remates de ese tipo a los que
nos tiene acostumbrados en Latinoamérica y un detalle más: el sonido del
sistema “Uconnect” es excelente, muy difícil de encontrar en autos de este
porte.
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Sistema de conectividad sin GPS integrado. El botón negro de la izquierda es el modo "City" para la dirección. |
En cuanto uno de los rubros más importantes para el
comprador de carros en el primer mundo, este Fiat apenas cumple con los
requisitos mínimos porque con 3 estrellas de pruebas Euro NCAP está en la cola
de la tabla, mientras que para estándares latinos el 500 debe ser un carro muy
seguro porque cuenta de serie con control de tracción, de estabilidad, ABS con
EBD y 7 airbags (2 frontales, 4 laterales o de cortina y 1 de rodilla). Aparte
de lo anterior, tiene una estructura muy maciza muy bien diseñada por los
ingenieros de Fiat pensada para poder recibir embestidas de vehículos de mayor
tamaño sin que su deformación llegue al habitáculo. A continuación dejo un
video de una prueba en la que colisionan frontalmente con un offset (no
totalmente de frente, lo que la hace más exigente) una Audi Q7 y un Fiat 500:
Ahora tocamos el tema que más me importa de un vehículo y es
su durabilidad/confiabilidad, como mencionaba anteriormente esta marca italiana
(y en general los fabricantes italianos) carga un halo de baja confiabilidad
porque sus modelos normalmente se encuentran en la cola de estos tipos de
rankings. Pues bien, en el ranking de TÜV de Alemania publicado en 2017 en el
que se comparan vehículos de 6 a 7 años de edad (más o menos año modelo 2011)
el 500 ha mostrado fallas en un 18,9% de los vehículos con un kilometraje
promedio de 66.000. Este es un resultado sorprendente porque supera a un modelo
bueno como lo es el Kia Picanto y al Chevrolet Spark M200 que a su vez no sólo
es el peor del segmento sino el peor de los 500 modelos del ranking, listado en
el que el mejor del segmento es el Toyota Aygo con fallas en el 11,6% de los
500 vehículos de la muestra con un kilometraje promedio de 67.000. De este
mismo listado el 500 es el modelo mejor ubicado de Fiat, por lo que se podría
inferir en este tipo de mediciones es donde se logra ver los resultados que
obtienen los fabricantes al invertir en la calidad percibida de sus vehículos.
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La facilidad para estacionar en las calles de Estrasburgo. |
Concluyendo ya la prueba y mis impresiones, este Fiat 500 me
parece una buena opción de compra aunque su gran talón de Aquiles es
evidentemente su complicada habitabilidad, sin embargo el grupo Fiat-Chrysler
tiene otras ofertas para ese mismo segmento que solucionan en cierta medida ese
problema. Por ejemplo el Lancia Ypsilon es básicamente un Fiat 500 alargado, no
tiene un diseño retro pero si es un carro a mi parecer bonito, ese alargamiento
resulta en un incremento en el peso en 100kg y curiosamente una mejora en el
coeficiente aerodinámico por lo que con el mismo motor 1.2 8V es más lento 1,6
segundos para acelerar de 0 a 100 km/h pero 3 km/h más rápido en velocidad
final que el 500 según ficha técnica (he superado por 4 km/h en esta prueba la
velocidad máxima que Fiat anuncia para el 500).
Continuando con el tema anterior, a mi me parece más lógica
la compra de un Fiat Panda porque es un carro más practico por su espacio
interior y porque es sensiblemente más barato que el 500; es 75 kg más pesado
por lo que hay una merma en su rendimiento con respecto al vehículo objeto de
esta prueba. El Fiat Punto ya pertenece a un segmento superior pero es un carro
que también me parece una buena compra, mi preferencia por este modelo es el
resultado de un gusto subjetivo que es su diseño, también se ofrece con el
motor de 1242cc pero con este impulsor ya resulta lento con respecto al 500
porque la diferencia peso entre estos dos modelos es de unos importantes 165 kg
por lo que en su ficha técnica la velocidad máxima que pronostica el fabricante
es de 155 km/h.
En conclusión, en Europa si lo que se busca es un carro
pequeño con un diseño simpático sin priorizar en eficiencia de su planta motriz
ni en su precio, el Fiat 500 es la mejor opción. Si la prioridad sí son
atributos tangibles y técnicos hay mejores opciones aunque hay que decir que
este pequeño Fiat no se queda rezagado frente a su competencia en estos
aspectos. Ahora bien, en nuestro continente también me parece una buena opción
sobretodo en ciudades congestionadas; en Colombia se vendieron de 2009 a 2011 unidades
con el motor de 1242cc que todavía se mantienen en buen estado y me parecen
mejor opción que las 1.4 8V porque tiene mejor relación prestaciones-consumo.
DESTACABLE: Agilidad, funcionamiento del motor, alto nivel de equipamiento, relaciones de caja acertadas, excelente equipo de sonido.
DESEABLE: Un habitáculo menos caluroso, mayor espacio tanto en plazas delanteras como en traseras.
Dato Prueba | Dato Oficial | |
---|---|---|
Velocidad Máxima
|
164 km/h
|
160 km/h
|
Consumo Carretera
|
5,37 l/100km
|
4,20 l/100km
|
Consumo Promedio
|
6,18 l/100km
|
4,90 l/100km
|
Autonomía
|
566 km
|
714 km
|
Velocímetro | GPS | |
---|---|---|
a 3000 rpm en V | 108 km/h | 104 km/h |
a 100 km/h | 105 km/h | 100 km/h |
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