lunes, 17 de febrero de 2014

Ford Fiesta Supercharger 2002-2006

Este post está dedicado a uno de los proyectos automotrices más interesantes que se han desarrollado en latinoamérica que dio como resultado un vehículo con lo necesario para venderse en Europa pero adaptado a esta región de América. El Fiesta Supercharger duró poco en el mercado colombiano, correspondió a la quinta generación del modelo, lastimosamente el Fiesta no gozó de buenas ventas en el país sino hasta que llegó la actual sexta generación aunque curiosamente nunca fue un carro que ofreciera poco o fuera malo, esta versión particular da fe de ello.

Revista Quatro Rodas Mayo 2002
La quinta generación del Fiesta fue lanzada en Europa en el año 2002 en carrocerías con 3 o 5 puertas y motores tanto turbodiésel como gasolina, estos últimos siendo 1.3, 1.4 y 1.6 Litros de la familia Zetec, más tarde llegaría una versión deportiva denominada ST de tres puertas equipada con el motor Duratec de 2 Litros y 150 CV que también equiparon el Volvo C30 y el Mazda 3. Ese Fiesta traía como novedad un diseño audaz para el momento que obedecía a los lineamientos del estilo "New Edge" que no solamente le hacía lucir bien sino que también le traía mejoras en materia de habitabilidad y ergonomía. El precio base en Europa era de alrededor de €9.250 para el 3P con motor 1.3 Zetec 8V y se fabricaba tanto en Alemania -2 plantas- como en España -en la planta de Valencia-.

Fiesta para Europa
Lo interesante del proyecto al que me refiero comienza aquí, en Junio de 2002 se planeó el lanzamiento de la quinta generación del Fiesta para latinoamérica pero para el fabricante lo más importante era hacer un producto apto para la región más que traer el modelo europeo y ensamblarlo, si bien el ese modelo apuntaba a un segmento económico en Europa para América Latina se tenía que tener en cuenta los bolsillos del público que eran aún más limitados además de unas vías en en mal estado. Para el 2002 ese Fiesta ya se producía en la planta de Camaçari en el estado brasileño de Bahía que requirió de una gran inversión en adaptaciones para este producto, para la región latina sólo se ofrecía con carrocería de 5 puertas y para Brasil había opciones de 3 motores comenzando con 2 de un litro uno atmosférico y el otro supercargado además de un 1.6L, todos denominados Zetec RoCam con un sólo árbol de levas y 2 válvulas por cilindro.

Antes de seguir vale la pena decir que lo único estadounidense que tenía este Fiesta como muchos modelos de Ford sobretodo los automóviles pequeños era la marca, este modelo se desarrolló por Ford de Europa -de Gran Bretaña y Alemania- mientras que los motores Zetec RoCam partían de la base de impulsores "Kent" ingleses. Cuando llegó a América Latina su adaptación se hizo por parte de ingenieros en Brasil y Alemania, las diferencias estéticas del modelo local con respecto al europeo fueron sutiles pero las mecánicas fueron profundas.

Revista Quatro Rodas Mayo 2002
Entre las diferencias del modelo latino se encontraba el hecho de que el Fiesta local tuviera una carrocería con un despeje del suelo 2 cms mayor para enfrentarse más fácilmente a los caminos "en vía de desarrollo" además de un interior más austero con plásticos que destacaban por ser eficientes en costos siendo peores a la vista y al tacto pero que el fabricante justificaba diciendo que eran durables y resistentes. La gama de motores era un poco más arcaica que la que se ofrecía en mercados de "primer mundo" pero también aportaban a la robustez necesaria para cualquier vehículo que se enfrente a mercados emergentes.


Uno de los problemas que tenía el equipo de ingenieros al adaptar al Fiesta a la región latina era la da dotarlo de un motor eficiente y a la vez robusto, para lo cual encontraron dos soluciones, la primera era equiparlo con un motor con 4 válvulas por cilindro y la segunda adaptarle un compresor; se escogió la segunda opción. De manera que se resultó desarrollando un motor con base en el "Kent" de hacía muchas décadas de un litro y 2 válvulas por cilindro que no estaban sobre el mismo eje a lo que se le sumó un supercargador, por lo último el "Zetec RoCam" era un impulsor inédito para las fábricas brasileñas.


Se escogió un compresor instalado junto al colector de admisión por sobre un turbocompresor por la máxima de robustez y confiabilidad, este mecanismo era accionado por una correa ligada a una polea del cigüeñal que usaba los gases de escape para girar una turbina que accionaba el compresor que inducía más aire a la mezcla aire-combustible. El compresor o "Supercharger" era producido por Eaton, tenía 2 rotores de tres lobulos que comprimían aire a 14000 rpm; para esta adaptación al motor se le modificaron colectores de admisión, filtro de aire y bomba de aceite, una reducción en la relación de compresión que pasaba de 9,8:1 a 8,2:1, un radiador extra ubicado junto al principal y unas defensas delanteras nuevas que mejoraran la entrada de aire; lo último fue un detalle que se corrigió de la unidades de preproducción que mostraban más probabilidad de recalentamientos y por ende pérdidas de potencia.


El único árbol de levas con rodillos -de ahí que se le llame "RoCam" de "Roller Camshaft"- comandado por cadena le daban un funcionamiento áspero pero también resultaba en la robustez que requería el Fiesta "latino", de hecho este pequeño motor con aspiración inducida era tan robusto que el fabricante se daba el lujo de decir que podría durar integro hasta 240.000 kms. Cualquier mecanismo de aspiración inducida puede complicar el mantenimiento de un motor sin embargo para este compresor sólo se recomendaba revisar sus niveles de aceite y su lubricación cada 120.000 kms.

El manejo de este carro era superior al de los rivales de su segmento, muchos especialistas lo comparaban con el Focus que era un paradigma en cuanto a estabilidad y maniobrabilidad, si bien no tenía la compleja suspensión independiente en el eje trasero del Focus la precisión de la dirección, el buen comando de la caja y la buena calibración del Fiesta lo hacían fácil de conducir a ritmos acelerados en vías con curvas pronunciadas, pese a tener un mayor centro de gravedad y llantas con mayor perfil que el modelo europeo, el Fiesta local seguía dejando un punto muy alto en cuanto a estabilidad.

En cuanto a prestaciones el resultado no era tan sorprendente como se pensaría desde a priori pero era bueno, el fabricante decía que las prestaciones esperadas eran las de un 1600cc con un consumo menor pero esa tésis era demasiado optimista, el rendimiento de este motor me parece más acorde al nivel de uno de 1400cc de 8 válvulas como por ejemplo el del grupo PSA. El consumo como suele pasar con los novedosos impulsores aspirados es muy mayor al que anuncian los fabricantes, en este sentido el Fiesta Supercharger si era parecido a un 1600cc.

El interior de la quinta generación del Fiesta tenía una buena habitabilidad para los pasajeros tanto adelante como atrás pero tal vez esto costó un sacrificio en el volumen del baúl; las plazas traseras ofrecían un espacio para las piernas aceptable, un espacio bueno en altura para la cabeza y minimizaba la presencia de un túnel de transmisión para permitir una mejor comodidad en la plaza central aunque el banco trasero no era lo suficientemente ancho para que 3 personas viajaran allí con comodidad. El puesto del conductor ofrecía regulación en altura y el instrumental que veía era claro con dos círculos grandes para el velocímetro y el tacómetro que tenían circunscritos los medidores digitales de combustible y temperatura.

Revista Quatro Rodas Mayo 2002
Esta fue una breve descripción de un carro bastante interesante que no tuvo un gran éxito en ventas en Colombia y las unidades que se vendieron sufrieron de un depreciación que no es normal para los carros importados, por esta razón me parece que un Fiesta Supercharger es una opción para quién busque un pequeño carro de segunda mano sobretodo en Bogotá; es un carro que el fabricante diseñó con miras hacía la durabilidad, es interesante en cuanto a prestaciones teniendo en cuenta que los motores con aspiración inducida no pierden tanta potencia a medida que se gana altura con respecto al nivel del mar y tiene unas dimensiones que lo hacen ágil en ciudades con alto flujo de tráfico y poco espacio sin que esto implique una mala habitabilidad.

A continuación muestro la ficha técnica breve del Fiesta Supercharger:



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