miércoles, 21 de junio de 2017

Prueba Hyundai Accent GLS GDI (2015)

Este es un pequeño contacto que hice en los Estados Unidos con uno de los vehículos económicos más populares, se hizo en el 2015 pero por razones laborales y académicas no la redacto sino hasta dos años después. La versión probada es una GLS base y con respecto a la que se vende hoy día en USA no hay sino cambios estéticos para este Accent que en su cuarta generación se produce desde el 2011.




Esta prueba sirve para que desde Latinoamérica o desde otros mercados donde se comercializa este vehículo se pueda tener más impresiones de él, con respecto al que se importa en Colombia (bautizado "i25") a pesar de su frugal aspecto el que se prueba tiene más equipamiento en su versión más básica por lo menos en cuanto a seguridad ya que tiene 4 airbags, control de estabilidad, control de tracción y sistema latch para ajustar sillas de bebés en la butaca trasera; en cuanto a mecánica el estadounidense también tiene mejores especificaciones, tienen el mismo motor Gamma 1.6 16V pero en USA cuenta con inyección directa y la caja automática es de 6 velocidades en vez de las 4 con las que cuenta las versiones locales automáticas.

Pasando ya a lo que respecta a la prueba empiezo con las impresiones dinámicas. La suspensión no me ha parecido lo mejor del carro, no sujeta la carrocería en cambios de dirección leves y a pesar de ser cómoda no lo es tanto como la de un Nissan Versa aunque este último si es más torpe en curvas; en las largas autopistas estadounidenses sin embargo tiene buena estabilidad lineal cuando pasa por leves ondulaciones o juntas de dilatación. Posiblemente las versiones más equipadas con rodado más grande y llantas de menor perfil mejoren la tenida en curva del Accent.

Ahora me ocuparé del motor que me ha dado gratas sorpresas y por ende hablaré bastante de él en este post. Desde a priori me imagine que por sus especificaciones iba a tener un comportamiento similar a los motores pequeños de Honda, es decir, dada su alta potencia especifica tienen poca respuesta en bajo y medio régimen pero mucho brío en altas rotaciones del motor todo lo anterior acompañado de un funcionamiento suave, silencioso y casi sin vibraciones y ruidos molestos del motor cuando no se le exige; debo decir que no es así, a 3000rpm este Gamma tiene buen pique y si bien pasadas las 4000 responde bien, ya no se le siente tan cómodo al motor como los Honda.

En cierto modo me recordó al popular K4M de Renault, se parecen por emitir un sonido algo anticuado incluso cuando se les da arranque pero tienen un excelente rendimiento sobre todo a bajo régimen, eso sí, no se nota que este motor ubicuo en los vehículos de Hyundai y Kia tenga una diferencia abismal cuando se le compara con el mencionado de Renault teniendo en cuenta que en las aplicaciones de los modelos franceses las potencias anunciadas no superan los 115HP mientras que los 1600 Coreanos anuncian 138HP con inyección directa y sin esta varía entre 122 y 127HP.


Por otra parte la caja me ha parecido de las mejores automáticas que he usado, de 1a a 4a las relaciones parecen cortas porque pasan rápidamente mientras que la 6a es una mera sobremarcha porque una vez se acelera levemente cuando está esta engranada no recupera en el mismo cambio sino que rebaja a 5a o hasta a 4a, de todas maneras a 80 millas por hora en el cambio más alto este pequeño motor gira a las mismas revoluciones en las que gira el motor un Mazda6 2.3 con caja automática de 5 velocidades.


El funcionamiento de esta caja me ha parecido excepcional porque es suave en un modo de conducción normal a diferencia de los tironeos que da una Powershift de un Ford Fiesta y esto no le impide ser rápida en reacciones. Comparándola de nuevo con la Activematic 5 de un Mazda6, la del Accent tiene un modo manual más obediente y con menos aletargamiento. En síntesis Hyundai nos demuestra que una caja automática tradicional es más que suficiente y poco tiene que envidiarle a las complejas de doble embrague con más de 6 relaciones.

Para tener información más concreta he medido los tiempos de recuperación con GPS haciendo uso del kick-down de la caja y el consumo de gasolina de 87 octanos con un 75% de las 121 millas recorridas en autopista en todo caso sin aire acondicionado y sin tráfico congestionado. La recuperación de velocidad es sorprendente con 5,7 segundos de 90 a 120 km/h en "D" (8 segundos saliendo desde 80 km/h hasta 120), para ponerlos en contexto no tengo datos de carros similares económicos del segmento B que le superen y carros como un Ford Focus 2.0 o un Toyota Corolla 1.8 automáticos lo superan por poco ambos siendo de un segmento superior. Por otro lado, el consumo que me ha resultado es de 31,8 millas por galón (51,2 km/gal, 13,5 km/l) que resulta similar a lo que ofrecen carros de segmento superior como un Toyota Corolla o un Nissan Sentra ambos 1.8 y algo peor si se le compara con un Nissan Versa, Toyota Yaris, Honda Fit o Mazda2 pero no resulta oneroso.

En su interior este coreano es espartano, no sólo en su versión base sino que en versiones más equipadas no es nada extraordinario, las superficies de sus puertas y del millaré no son blandas ni agradables al tanto sin que esto signifique que la calidad de sus encastres sea mala. El Accent es de esos automóviles como el Nissan Tiida que tienden a ser estrechos pero su interior tiene buen volumen y hay un buen espacio habitable porque se ha diseñado de tal manera que puedan viajar personas altas en su interior sin preocuparse porque su cabeza toque con el techo, a pesar de lo anterior yo en particular no he encontrado el puesto de conducción bien resuelto porque no me ha parecido ergonómico, los mandos de la radio, de la caja de cambios y del aire acondicionado están muy abajo y me ha tocado distraer la mirada del camino para operarlos.


El tablero por su parte me ha gustado por tener grandes y muy legibles tanto el velocímetro como el tacómetro, pero lo que me ha disgustado es que el medidor de temperatura del agua y el del nivel de combustible son digitales y miden por pequeñas rayas que no hacen tan precisa la lectura aunque vale aclarar que el Accent es de los pocos carros pequeños que mantienen un indicador de temperatura. El radio que viene con la versión más básica como la probada me ha parecido más que suficiente con una toma auxiliar y una pantalla monocromática muy clara, las versiones más caras traen pantallas con mejor conectividad con teléfonos móviles.


En cuanto a espacio interior este carro está lejos de lo generoso que es en este sentido un Nissan Versa, pero es aceptable toda vez que personas adultas se pueden acomodar en las plazas traseras sin contorsionarse lo que si pasa por ejemplo en un Ford Fiesta más por la buena altura al techo que por tener un buen espacio para las piernas. Se puede decir que este Hyundai es apenas cómodo, tiene un espacio interior bueno para ser un carro del segmento B, más no excelente.


Resumiendo todo lo visto puedo decir que con certeza este carro es de lo mejor que se puede conseguir en América entera para el segmento B, si bien no es el más bonito, ni el más rápido, ni el más eficiente, ni el más confiable, ni el más cómodo está a nada de los líderes del segmento en cada aspecto por lo equilibrado que es. Tal vez lo que más me ha gustado es que no trata de patear el tablero con ideas excéntricas como lo han hecho últimamente los coreanos con productos como el Veloster pero el resultado final es excelente: Un carro nada difícil de mantener, eficiente y con un gran rendimiento, tan es así que debido a su rodado conservador y bajo peso podría ser el carro más rápido que usa el motor Gamma 1.6 de Hyundai y Kia. 

Con un precio que comienza por los $14.000 dólares en USA, el Hyundai Accent es una excelente opción. Un Nissan Versa puede ser más barato, más cómodo y más eficiente en cuanto a consumo de combustible pero si se le elige con caja automática su desempeño dista mucho del que ofrece Hyundai. Un Ford Fiesta es más radical con todo lo que ello implica, mucho más estable y ágil pero sólo eso porque resulta más incomodo que el Accent.


Ahora bien, en Colombia con precios empezando desde $45 millones de pesos, un Hyundai i25 es claramente mejor a las alternativas que se producen en América del sur como un Renault Logan o un Volkswagen Gol Voyage básicamente por todo y me atrevería a decir que por ese precio sólo un Mazda 2 resulta mejor aunque es más incomodo y no se trae al país la versión sedán que si está disponible en USA como "Toyota iA". Hablando de Latinoamérica, sólo un Toyota Etios puede ser mejor que un Accent i25 en costos de mantenimiento y eficiencia pero es un carro que no se comercializa en Colombia, Honda con el City y el Fit tienen una marca difícil de superar pero son caros y con las prestaciones que tiene este Hyundai es fácil pensar que no vale la pena pagar tanto por tan poca diferencia.


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