martes, 25 de junio de 2013

Fracasos en la industria automotriz: Cadillac Allanté

A finales de los años 80 la mayoría de hombres soñaban con tener autos convertibles europeos que mejoraran su imagen personal y que mostraran su status, de esta manera los fabricantes europeos como Mercedes-Benz encontraron en el mercado estadounidense una mina de oro porque tenían un prestigio e implicaban una imagen que los estadounidenses no encontraban en lo que se producía en su país. De esta forma General Motors pensó que podía competirle a Mercedes con un producto que tuviera el sello de una marca de status -Cadillac-, cargara un gigante motor V8 de los que le gustan a los "americanos" y lo mejor: que fuera diseñado por un italiano. Pues este experimento no funcionó, a continuación siguen los detalles del ¿por qué? y otras curiosidades que nos ofrece este caso.


Comenzaremos con el segundo ingrediente de la mezcla, el gran "músculo americano", en 1987 cuando se lanzó el Allanté GM comenzó a construirlo usando una plataforma derivada de la que usaban los Buick Riviera y Reatta ambos carros pesados con tracción delantera, el primer motor que usó fue un V8 de 4.1 Litros que erogaba 170 HP a 4300 rpm acoplado a una transmisión automática de 4 velocidades que impulsaba las ruedas delanteras. El resultado fue un vehículo con limitaciones dinámicas por tener un peso superior a 1,5 Toneladas, una suspensión blanda típica de las grandes "lanchas americanas" y un motor grande sin mucho brillo en la zona alta del tacómetro; en linea recta tampoco brillaba pues aceleraba de 0 a 60 mph en 9,3 segundos y cumplía el cuarto de milla en 17,1 segundos. Su precio se acercaba a los $55.000 dólares -1987-, un Toyota Corolla FX16 3P costaba $12.000 dólares de la época y tenía el mismo tiempo de cuarto de milla.

Prueba del Allanté modelo 89 por Motorweek:

Naturalmente el apartado mecánico tuvo que revisarse para que el Allanté tuviera un comportamiento más deportivo que lo acercara más a sus rivales, para 1989 hubo muchos ajustes entre ellos una dirección con asistencia variable con relación a la velocidad y una suspensión con un damping variable también de acuerdo la velocidad pues cuanto mayor fuera más se endurecía, además sus ruedas crecieron en tamaño pero lo más importante fue que el motor que lo impulsaba era también un V8 pero de 4.5 Litros que generaba 200 HP de manera que el tiempo de aceleración de 0 a 60 mph disminuyo casi segundo y medio y el cuarto de milla lo hacía en 7 décimas de segundo más rápido. Con la anterior hubo un impacto negativo, su precio subió a $57.183 USD por incluir el impuesto de alto consumo o "Gas Guzzler Tax" y para colmo Mercedes renovó el SL en ese mismo año subiendo aún más su aceptación con el público.

Ahora describiremos el tercer ingrediente: el diseño. Cómo resultado de una decisión gerencial típica de los gerentes estadounidense se decidió tercerizar no sólo el diseño sino la producción de la carrocería del Allanté, Pininfarina fue el encargado de esto desde Italia así que las carrocerías se producían en Europa y llegaban a una linea de ensamblaje destinada para este carro en la fabrica de Hamtramck -Detroit-; de manera que GM fabricaba la base mecánica del carro y Pininfarina su parte exterior.

Tour por un Allanté del 92':

Lo anterior per sé no era problemático sino su ejecución, esta operación puede ser el caso de estudio de como no hacer las cosas en la industria automotriz, la producción solamente resultaba cara a pesar de que GM trató de hacer rendir sus economías de escala con el uso de sus plataformas pero los costes logísticos inherentes al subensamble italiano no se optimizaron, las carrocerías se tenían que traer en un Boeing 747 especialmente adaptado para este transporte al que le cabían 56 de ellas de manera que el transporte por ser vía aérea era caro, este requería de unas particularidades así que se encarecía aún más y además si se planeaba producir 6.000 Allantés al año en un sólo "avionado" no se traía ni un 1% de lo planeado.


En 1993 este convertible recibió el mejor de los motores que había equipado, un "Northstar" V8 de 4.6L que sería más adelante un "hit" en otros vehículos de Cadillac, con este motor más grande se llegaba a una cifra de 295 HP que impulsaban al carro de 0 a 60 mph en tan sólo 6,4 segundos, al cuarto de milla en apenas 15 y además se pudo hacer algo que con los otros modelos no se pudo: superar con facilidad los 200 km/h, pues llegaba a una velocidad final de 225 km/h. Las anteriores cifras eran más dignas de un deportivo e hicieron que las ventas aumentaran más de un 50% pero pese a ello en 1993 4.670 unidades fueron producidas, una cifra que estaba lejos de lo que se esperaba en 1987 cuando Sergio Pininfarina y directivos de GM se reunieron en Nueva York, así que 1993 fue el último año de este ambicioso proyecto que finalizó con 21.000 unidades producidas en 6 años.

En 1989 hubo un caso similar, Chrysler bajo la batuta de Lee Iacocca produjo el "TC by Maserati" aunque este era un vehículo más interesante con un proceso de producción aún más complejo que el del Allanté. Se tomó la plataforma de los autos "K" para hacer un convertible y de los tres motores que tuvo sólo uno era de Chrysler -un 2.2L Turbo-, uno de los otros era un V6 de 3 Litros de origen Mitsubishi y el más interesante era uno basado en el 2.2 Turbo pero más potente que recibía el trubocargador de Japón -de parte de IHI-, el bloque de Cosworth en Inglaterra y los pistones de Mahle en Alemania. El carro se estampaba en Turín, había un subensamble que salía de Modena y el ensamble final se hacía en Milan. Este carro tuvo unas ventas mucho menores que el Allanté pero se tenía un comportamiento dinámico mucho mejor y costaba $17.000 USD menos. Aún y así el "TC by Maserati" también clasifica dentro de los casos de estudio de cómo no hacer las cosas en la industria automotriz.


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